Esta semana los medios de comunicación en Chile estuvieron presentando reiteradamente el drama familiar que viven los Calderón Argandoña con la situación judicial a la que se ha visto sometido Hernán Calderón hijo. Sin duda una situación lamentable y que genera diversas opiniones, miradas y críticas en base a la vida, situación y exposición de esta familia del mundo del espectáculo.

Cuando las familias fracasan en la educación de los hijos, porque fracasamos como familia, no es responsabilidad de la sociedad inculcar valores a nuestros hijos, somos los padres los responsables de esa labor y debemos tener siempre presente que con cada acción y modelo presentado en el hogar será como vamos formando a las nuevas generaciones desde el seno de nuestro hogar y de seguro en el ejercicio de esa labor vamos a cometer muchos errores , no existe un manual como ser el mejor padre o madre, sin embargo no es difícil aplicar sentido común cuando las situaciones quieran escaparse de control.

Vivimos hoy un caos generalizado en el mundo entero y se hace necesario conocer a nuestros hijos no solo como se comportan en casa sino cuando están fuera de ella porque ocurre una situación que a pocos padres nos gusta reconocer y es justamente eso, hoy cuesta asegurar el conocer bien a nuestros hijos, ellos tienen sus amistades, manejan sus redes sociales, cierran la puerta de su cuarto y como padres quedamos desconectados del mundo en el cual ellos se desenvuelven y esto es más común de lo que pensamos.

Como nos involucramos en el mundo que viven nuestros hijos, como nos damos el tiempo para conversar con ellos, dialogar y saber desde sus propias miradas cuáles son sus intereses, inquietudes y que esperan de la vida y el entorno que los rodea, son diálogos que me atrevo a decir no se dan en las mayorías de las familias y eso provoca distanciamiento aun cuando sigamos viviendo bajo el mismo techo.

Más allá de todo lo que podamos opinar respecto de lo que los medios de comunicación nos presentaron esta semana yo quisiera con mucho respeto invitarlos a reflexionar respecto de nuestras propias familias y como nosotros podemos detectar , enfrentar y buscar soluciones a potenciales quiebres al interior familiar que pudieran provocar conductas erróneas y perjudiciales para nuestros hijos.
Sigo convencido que cada Padre y madre o al manos la mayoría de ellos, siempre querrá lo mejor para sus hijos. Éxito en la labor más importante que nos toca enfrentar.

OSCAR CARRASCO SILVA
¡SE PUEDE!