La semana pasada, en la encuesta Cadem, el alcalde de La Florida salió como la segunda figura política mejor evaluada. Desde el estallido social -y ahora en la pandemia- ha tenido un mayor protagonismo ante la opinión pública. Con un estilo directo, en la UDI le relevan su trabajo en la calle, aunque sus detractores critican que sea de ideas cambiantes, “al ritmo del momento”. Pese a que en 2015 renunció a la UDI, sigue siendo uno más de las filas, aunque, recalcan, con mayor independencia. Aquí, la historia de Carter -con polémicas y acusaciones de por medio- y lo que se trama para su futuro.

Por Paula Valenzuela

“Nos duele ver lo que vimos en la mañana”, dijo el alcalde de La Florida, Rodolfo Carter, el pasado 18 de mayo, por la noche, en la comuna de El Bosque, en alusión a las manifestaciones por hambre que se habían dado ese día en medio de la pandemia del Coronavirus. El edil llegó con su particular chaqueta amarilla y lo hizo junto al alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, según dijeron, para ir en ayuda de su par de El Bosque, Sadi Melo.

Descargando balones de gas y cajas, los alcaldes entonces llevaban a cabo una actividad en la que juntos habían concordado esa mañana. Desde el círculo de Carter afirman que era importante dar una señal con los números que habían sido dados a conocer ese mismo día por Cadem. El sondeo ubicó en segundo lugar a Carter como de los mejores personajes políticos evaluados con un 51%, solo siendo superado por Lavín (63%). “Carter es ‘lavinista’”, dicen en la UDI.

Los números en Cadem, sin embargo, no sorprendieron a la UDI, pues varios comentan que sería evidente dada sus permanentes apariciones en la televisión abierta, tanto en matinales como en noticieros.

Otros, en tanto, dicen que su futuro está delineado: obtener más de un 70% de los votos en la próxima elección municipal para luego ser senador por Santiago. Eso, en todo caso, es visto con mayor atención por la dirigencia UDI, pues en 2013 el partido perdió su representación histórica en la zona: Laurence Golborne ni Pablo Zalaquett lograron imponerse ante los RN Andrés Allamand y Manuel José Ossandón.

En la elección de 2016, Carter obtuvo el 67,8% de los votos, es decir, 56.341, mientras en 2012 logró el 47% de los votos, 50.676 sufragios. Esos dos periodos fueron antecedidos por otros tres como concejal de la misma comuna. Esos resultados lo han convertido en uno de los alcaldes más votados de la derecha.

“Es un alcalde que en esta época de crisis lo ha hecho muy bien; tiene una muy buena actuación frente a los medios, eso le ha permitido ser conocido. Eso le permite visualizar un nuevo destino político, probablemente por una candidatura senatorial por Santiago”, comenta a T13.cl el edil de Colina, Mario Olavarría (UDI).

El propio Carter no descarta una senaturía, pero antes aclara que tiene decidido ir a la reelección. “Hoy estoy enfocado en ser el mejor alcalde de La Florida, yo estaba evaluando qué quería hacer, pero tanto por la explosión social del 18 de octubre y especialmente por la pandemia tengo que cumplir con ser alcalde de nuevo. Este sería mi último periodo, es importante que yo no me acostumbre a mi zona de confort, tengo un apoyo importante en la comuna y probablemente podría ser alcalde varias veces más, pero los caudillos no son buenos”, afirma a T13.CL.

En torno a una senaturía por Santiago, no la descarta. “No lo estoy planificando hoy, pero no puedo decir que no. Todo lo que me ha pasado en la vida me ha pasado sin que yo lo pida; puede que sea futuro ministro, senador, alcalde, no sé”, señala. Sobre una candidatura presidencial, en tanto, es tajante: “Mi candidato es Joaquín Lavín”.

Cercano a Longueira

El camino de Carter en la UDI es largo. A fines de 2015 renunció al partido tras varios episodios de desencuentro con la colectividad como el debate del uso medicinal de la marihuana y la defensa de la diversidad sexual.

Durante el colegio había militado en la Democracia Cristiana y sus cercanos afirman que veía con recelo a la derecha mientras el país estaba sumergido en la dictadura militar.

Su primera experiencia con la UDI fue traumática. El 1 de abril de 1990, a las 19:20 horas, cuando Carter estudiaba derecho en la Universidad Católica, entró a la sala en que se dictaría derecho romano en Campus Oriente. Al hacerlo, se topó con el entonces senador UDI Jaime Guzmán, quien acababa de dictar cátedra en ese salón. Diez minutos después, Carter recuerda que tuvieron que suspender la clase pues el fundador de la UDI había sido baleado unos metros más allá, lo que luego le provocaría la muerte. Ese episodio lo ha relatado en varias ocasiones.

Durante la universidad, en esos años, conoció al exdiputado y exministro Rodrigo Álvarez con quien luego comenzó su carrera política en 1997 como su jefe de gabinete mientras Álvarez representaba Punta Arenas.

Dos años después, Carter firmó por el partido en una ficha patrocinada por Pablo Longueira. El exministro entonces le había pedido en varias oportunidades que adhiriera a la colectividad, pero Carter se negaba por el pasado de la derecha y la dictadura. “Lo importante es el futuro”, le refutaba Longueira, quien lo convencería por el “sello popular” que se le buscaba dibujar a la UDI.

Ese mismo año, en 1999, Carter vio de cerca la campaña presidencial de Joaquín Lavín y en 2005 lo ayudó en esa segunda aventura. Desde ahí, reconocen en su círculo, han construido una relación estrecha que se mantiene hasta hoy. Lo mismo con Longueira, con quien Carter aún intercambia conversaciones. De hecho, comentó con él sus buenos números en la última encuesta Cadem.

“La cercanía (entre Lavín y Carter) se da porque tienen estilos parecidos y eso los potencia a los dos, porque refuerza un sello popular que, sin caer en populismos y sin tener una mirada ideológica, están permanentemente preocupados primero de sus vecinos y para eso están siempre con los pies en la calle”, comenta el diputado UDI Guillermo Ramírez a este medio.

¿Regreso a la UDI?

Desde que en 2016 Jacqueline van Rysselberghe entró a la presidencia de la UDI ha conversado en varias ocasiones con Carter para poder convencerlo -sin éxito- a regresar a militar a la colectividad. A su salida, en 2015, el entonces líder del partido, Hernán Larraín, admitió que la UDI se había “aburguesado” y que había ahuyentado a liderazgos como los de Carter.

En el círculo del alcalde comentan que sigue siendo cercano a la UDI y que luego de su salida se ha sentido más respetado y querido por la colectividad. “No quería seguir siendo el díscolo”, ha dicho sobre su renuncia. Pese a que no milita formalmente, se le sigue relacionando con la colectividad e incluso ha competido electoralmente en cupo de la UDI.

Sus detractores al interior de la colectividad resienten que el alcalde “tenga ideas cambiantes”, que va “al ritmo del momento”. Eso, sobre todo, lo recalcaron en momentos en que Carter podía ser la carta de la UDI para la gobernación metropolitana. Diputados en ese momento dudaron de que fuese la figura idónea para ese cargo.

En el comité electoral de la UDI, en todo caso, dan por sentado que el alcalde competirá en abril por la reelección en un cupo del partido, pero manteniendo su independencia. En el partido, sin embargo, son varios los que creen que el paso natural es da un salto al Senado. Comentan incluso que la senadora Ena Von Baer más de alguna vez le ha dicho en broma “¿cuando me vienes a acompañar al Congreso?”.

“Carter es un gran alcalde, y él tiene intención de ir a la relección, pero sin duda sería un estupendo candidato a cualquier cosa, porque es un tipo que tiene empatía, que entiende los dilemas de la clase media, que ha hecho una buena gestión. No tengo duda de que podría hacer un buen papel en cualquier cargo”, comenta la senadora Van Rysselberghe.

La jefa de bancada, María José Hoffmann, también ha sido una de las dirigentas que ha intentado incansablemente de convencer a Carter para concretar su regreso a la colectividad.

Su polémica suspensión

Sus periodos a la cabeza de La Florida han tenido polémicas y acusaciones. En 2014, el alcalde impulsó cultivos de marihuana para uso terapéutico; sin que el SAG respondiera en los tiempos legales, el edil dio por aprobada la solicitud hecha. “El dolor no puede esperar”, dijo en ese momento.

En 2018, en tanto, fue un periodo complejo. En junio, el Ministerio Público y la PDI allanaron la Municipalidad de La Florida y la corporación municipal. Esto, luego de que en febrero la Contraloría General de la República detectara, entre otros puntos, un déficit superior a los $20 mil millones en la Corporación Municipal de Educación, Salud, Cultura y Recreación de La Florida (Comudef).

En ese informe figuraban cotizaciones previsionales impagas y cheques protestados (57 por falta de fondos en el área de educación, por un total de $356 millones, mientras que en salud se detectaron 195 en similar estado por $701 millones).

En ese periodo, sin embargo, Carter insistía en que la Contraloría había resuelto sus dudas y que cada peso era utilizado como corresponde. En ese tiempo se enfrascó en discusiones públicas con el contralor Jorge Bermúdez e incluso ha asegurado que lo denunciará por coludirse con el PC en en su contra luego de que terminen los procesos judiciales.

En marzo de 2019, en tanto, fue suspendido de sus labores por el Tricel por 30 días por “irregularidades en el manejo administrativo” de la comuna luego de que concejales de oposición lo acusaran por notable abandono de deberes. Esto último fue desestimado por el tribunal. Por esos días, se reflotó además su conocida rivalidad con los Ossandón en el distrito de La Florida y Puente Alto. La diputada Ximena Ossandón (RN) criticó la sanción y la calificó de insuficiente.

Llamados desde Palacio

“Yo con el Presidente no hablo desde que ganó la elección presidencial”, dijo Carter en diciembre del año pasado, en pleno estallido social. La frase causó revuelo porque entonces los alcaldes demandaban mayor consideración de Palacio en medio de la crisis social y política que vivía el país.

Ahora, en medio de la pandemia, ese panorama ha cambiado sobre todo porque los alcaldes, en general, han tomado un mayor protagonismo. El pasado 4 de mayo, por ejemplo, Carter llegó hasta La Moneda para reunirse con el Presidente Piñera. Allí, cuentan conocedores de ese diálogo, que el mandatario le consultó por las cajas de insumos que se estaban entegando en La Florida. Días después, Piñera volvió a llamar a Carter.

Durante el estallido social, en tanto, el alcalde ha tomado mayor protagonismo en la política contingente. A ratos su rol ha sido polémico como cuando apareció en televisión con un chaleco antibalas. “Son chaleco anticortes, estos chalecos los usan todos los funcionarios de seguridad comunal”, aclaró en esa oportunidad. Luego comenzó a aparecer con chalecos amarillos desde las calles de La Florida.

Por esos días, criticó la generación actual en el Congreso y dijo que en su sector hacían faltan liderazgos para enfrentar el movimiento social. Ahora, en estos tiempos, ha dicho que ha estudiado desde enero cómo será el comportamiento del Coronavirus y, por lo mismo, ha sido insistente desde el principio con decretar cuarentenas totales.

Ayer, en el matinal de Mega, el medio de la polémica por las cajas del Gobierno, hizo un lllamado a La Moneda: “Van a tener que tomar una decisión para alimentar a la gente con plata, no con cajas”, comentó.

En medio de la pandemia, el alcalde sigue sosteniendo una aparición permanente en los medios de comunicación. Sobre las encuestas, reconoce que “es súper bonito” verse en esos números, pero dice advertirse a sí mismo que “las encuestas van y vienen” y que “cada día tiene su afán”.